Lo que ellas admiran de tí (I)

Hace pocos días tuve un interesante diálogo con mi hijo adolescente, que está haciendo camino en sus primeras cuestiones de amor. En el transcurso del mismo, mi hija mayor y yo, le dijimos casi al unísono: “¡¡lo que pasa es que no entiendes porque no estás pensando con cabeza de mujer!!”
Absolutamente normal y cierto, él piensa como lo que es: un hombre joven. Lo que no siempre queda del todo claro es que nosotras pensamos distinto, valoramos distinto y medimos distinto que “ellos” y si quieres que una conquista o paso que des te salga realmente bien, no tienes más remedio que buscar asesoramiento para saber “que pensaría ella al respecto, o cómo reaccionaría en tal circunstancia”
En ese entendido, es que pensé en escribir algunos de los consejos que humildemente aportábamos entre las dos en ese riquísimo diálogo, quizás si no tienes una buena amiga, una hermana o una prima que te asesore.. algunos de estos pensamientos te hagan falta para valorar tu presente, tus actitudes y tus acciones con los ojos que “ella” lo haría.
A veces sucede que algunos hombres en su afán de ganar la simpatía o compañía de una mujer con la que se han deslumbrado, la siguen 100% y no son capaces de tener un mínimo control de sus propias vidas. Así las cosas, no siempre ellas se dan cuenta que el ha sido vulnerable a su voluntad y ni perciben siquiera que él las alienta a un liderazgo inconsciente que en el fondo no busca más que aprobación. Así las cosas, la situación se inclina hacia un solo lado: ella comanda y él la sigue.
He aquí un gran error, sobre el que te adelanto que a menos que alguien te abra los ojos el último que se da cuenta eres tú mismo. Si no estás seguro de que esto esté pasando en tu relación, haz algunas pruebas. Toma las riendas y asume algunas decisiones. La mirada de ella, incluso su lenguaje corporal te lo dirá todo.
Prueba una sola vez a que sea ella quien deba cambiar de plano. Mide sus reacciones. Como le decíamos a mi hijo: hay una muy delgada línea entre el hombre adorable que satisface caprichos femeninos de vez en cuando, y el hombre débil que jamás impone o manifiesta su voluntad. Nosotras adoramos en realidad al hombre que consigue el perfecto equilibrio… esos que cuando deciden no dan marcha atrás, y que si se equivocan asumen y corrigen. Aquellos que no ceden el rol de líder a menos que sea justo o tan sólo estimulante hacerlo… ¡son francamente adorables!
Correrás, es verdad, el riesgo que ella resista tus reglas de cambio en un principio…, pero si de verdad te ama terminará adorando tu seguridad.
Abril 24th, 2008 at 14:47
[…] duda- de la experiencia. Hace unos días, comentándote de otro tema, en el post titulado “Lo que ellas admiran de tí“, ya os decía que definitivamente el sexo femenino y masculino pensamos […]
Abril 29th, 2008 at 16:49
[…] invito a releer la primera parte de esta propuesta así seguimos compartiendo más ideas y […]