Esterotipos, un tema para reflexionar (II)

Continúo comparitendo con vosotros, este arículo tan interesante de Ricardo Silva Romero sobre estereotipos, cuya primera parte publicamos la semana pasada. Espero que os guste y promueva reflexión, como me ha sucedido a mí al leerlo. Las negritas son resaltados hechos por mí.
”Todo empezó en la infancia. Usted no era el vago ni el matón ni el juicioso de gafas del curso. Pero era algún estereotipo. Y todos estaban seguros de que lo conocían de memoria. Todavía más: usted se fue volviendo su caricatura con el paso de los años. La gente lo señalaba con el dedo. Y solo si iban a su casa, solo si tenían que hacer una tarea de biología en su habitación, se daban cuenta de que era otra persona. De que era, de hecho, una persona: unas mil caras que guardaban unos secretos, una intimidad, unos talones de Aquiles que aparecían de repente. No era lo usual, no, las sociedades que tenemos privilegian los estereotipos como un gobierno totalitario que quiere negarnos la libertad que da la educación, sustituirnos la compasión por la tolerancia y tenernos a todos localizados.
Así que usted estaba atrapado. Y sus vecinos, sus amigos y sus compañeros de colegio eran títeres que aún no sabían que podía aspirarse a ser un niño de verdad.
Eso es. Llegamos al punto. Los estereotipos son un hecho político. Los estereotipos, que suelen no tener pies ni cabeza, les sirven a quienes tienen el poder. Y solo las personas con suerte pueden vivir en paz sin ellos. Marilyn Manson, que se nombró a sí mismo a partir de dos clichés de la cultura, lo articuló mucho mejor hace ya unos años. “Asuma su individualidad —dijo—, la sociedad le impedirá ser único si usted se lo permite: porque una persona que se entregue a la mentalidad borreguil de su grupo humano jamás podrá expresar su singularidad”. Y entonces advirtió: “lea, vea, oiga, haga lo que usted quiera, pero tenga cuidado: no se puede tener esa libertad a cambio de nada”. Lo más probable es que se viva cierto tipo de destierro.”
Marzo 29th, 2008 at 8:02
[…] aquí va la tercera y última parte de este artículo de Ricardo Silva Romero, cuya primera y segunda parte publicamos hace unos dias atrás. Las negritas, como os lo he mencionado antes, son realizadas por […]