El efecto de la familia sobre el tiempo dedicado al trabajo

El estado civil tiene consecuencias muy diferentes sobre el empleo en hombres y mujeres. Los solteros tienen dedicaciones relativamente parecidas con independencia del género (4 horas y 37 centésimas como promedio los varones y 3 horas y 82 centésimas las mujeres), pero los varones casados aumentan casi una hora la dedicación respecto a los solteros, en tanto que las casadas la reducen en hora y medio respecto a las solteras.
En cuanto al trabajo en el hogar, la distribución por edades de la dedicación al trabajo no remunerado no parece indicar que se estén produciendo grandes cambios ( por lo menos en España) hacia la igualdad en el reparto del tiempo. Las mujeres de 18 a 24 años dedican al trabajo no remunerado doméstico tres veces más tiempo que los hombres de su misma edad.
Se han hecho estudios estadísticos serios que revelan datos bien interesantes.
Por ejemplo, algunas actividades domésticas, como las culinarias, son ejercidas por el 88% de las mujeres, sin que los fines de semana disminuya apenas su dedicación en tiempo (dos horas diarias) ni en frecuencia. El sábado es el día de máxima actividad de compras, especialmente para los varones, que también le dedican más tiempo que otros días a las reparaciones, mantenimiento, limpieza y a la ayuda a otros hogares.
El promedio diario de tiempo dedicado a actividades domésticas de la población entre 20 y 74 años es de 1 hora y 34 minutos para los hombres y el triple para las mujeres (4 horas y 41 minutos).
El domingo trae consigo más tiempo libre para hombres y mujeres, aunque los varones ganan dos horas respecto a los días laborables y las mujeres solamente hora y media. También aumenta la frecuencia con que se dedica algo de tiempo a las relaciones familiares y de representación social: el 20% de los varones y el 26% de las mujeres se ocupan de ello, dedicándole ambos una cantidad similar de tiempo (1’42 horas).