Consejos para cuidar mejor tus corbatas (I): cómo guardarlas

Es uno de esos secretos de la abuela, o del abuelo - si quieres en este caso -, pero sigue tan vigente como siempre: más importante que la forma en que usas una corbata es la forma en que la guardas.
Su duración, aspecto y elegancia tienen mucho que ver por la forma en como la trasladas o la mantienes en tu guardarropas.
El primer paso para mantener tu colección de corbatas es almacenarlas en forma apropiada. Más allá del género —seda o lana—, las corbatas son delicadas e impresionables.
Ni bien te saques la corbata, cuélgala de una percha o en el toallero del baño. No la dejes tirada sobre el aparador o sobre una silla.
La mayoría de las tiendas en las que se venden corbatas venden corbateros, y no costosos. Realmente, es una pequeña inversión que te dará grandes dividendos.
Es verdad, que hay casos no tan simples que hemos de contemplar. Por ejemplo: supongamos que debes salir de viaje, y debes llevar contigo algunas corbatas. ¿Cómo hacerlo?
Bien, en este caso, no hay duda que debes ingeniarte y no te queda más remedio que llevarlas dentro de la maleta. En ese caso te recomiendo, doblarlas en cuartos, y ubicarlas dentro del bolsillo del saco, o - aunque no lo creas - dentro de un zapato o una media.
Prueba a llevar una protegida y otra suelta. Después… ¡me contarás la diferencia!
Mayo 31st, 2008 at 21:19
[…] con la segunda parte de este tema que inicié hace pocos días, hoy nos toca compartir otros consejos útiles acerca de tus corbatas, en concreto algunos tips […]