Cómo realizar un autoexamen testicular

En post anteriores, abordamos el tema del cáncer en general, y del cáncer testicular en particular. En relación a éste último, dejamos pendiente un tema esctrictamente ligado a él y de suma importancia, como es la posibilidad de una detección precoz del problema.
La mejor manera de hacerte el examen es durante o enseguida de haber tomado un baño o una ducha. El agua tibia relaja la piel del escroto y facilita el examen.
- Revisa tus testículos uno a la vez.
- Usa una o ambas manos.
- Con una mano sostén el escroto para ver si hay algún cambio en la manera como se siente normalmente.
- Coloca tus dedos índice y medio por debajo de un testículo y el dedo pulgar por encima.
- Cuidadosamente mueve el testículo entre tu dedo pulgar y tus otros dos dedos.
- Trata de sentir si hay abultamientos en el testículo o a los lados del mismo.
- Haz lo mismo con el otro testículo.
Palpa a lo largo del epidídimo — una estructura en forma de coma, suave y como un tubo, que está detrás del testículo y recolecta y transporta el esperma— para ver si hay hinchazón.
Es normal que un testículo sea un poquito más grande que el otro. Los testículos deben ser suaves y firmes. Si tienes o sientes cualquier masa o abultamiento visita a tu médico enseguida. Recuerda que existen grandes chances de cura en relación a la precocidad del diagnóstico.
Recuerda también que tú eres un ser único y especial para los afectos que te rodean, y ese no es un motivo menor para cuidarte mucho y enfrentar riesgos a tiempo.




